Hoy voy a hablar sobre un problema que tengo hace tiempo y que me ha traído y sigue trayendo varios problemas. Se trata de una fobia. Yo le tengo fobia a la sangre.
Mi intención no es victimizarme, sino llamar a la reflexión a quienes lean la historia que comparto con ustedes. Porque muchas veces me encuentro rodeada de incomprensión respecto a este tema, y eso duele tanto o más que el problema en sí.
Leyendo en internet, estando uno desinformado y sin saber muy bien en qué fuente confiar, se encuentra uno con un montón de términos y de casos diferentes:
Hemofobia: miedo irracional a la sangre.
Belonefobia: miedo irracional a los objetos cortopunzantes.
Traumatofobia: miedo a los accidentes, o según otras versiones, a las heridas.
También encontré términos más específicos referidos al miedo a hacerse una cirugía, un tratamiento médico, etc. Algunas veces el uso de los términos en distintos sitios es algo contradictorio.
Leí también algún par de ejemplos de casos, y la verdad es que no me interesa ponerle un rótulo a mi fobia.
Generalmente suelo decirle "hemofobia" como algo más general, aunque existe gente que interpreta que me producen rechazo las personas homosexuales. No! No dije homofóbica, dije hemofóbica!!! Grrrr!!
Paso a explicar: exactamente, ¿a qué le tengo miedo?
Bueno, básicamente, a la sangre. Principalmente a que me hagan un análisis de sangre, a que me inyecten una vacuna, a la enfermera cuando viene con la aguja en la mano. Cada vez que me dan turno para un hemograma, sufro por adelantado sabiendo la que me espera. Cuando voy al laboratorio rezo para que me toque una enfermera experimentada y comprensiva de mi situación. Y me pregunto si no estaré pidiendo demasiado. También me asustan los médicos.
Me aterra el dolor en todas sus formas, desde una inyección hasta una visita al traumatólogo. Recuerdo una vez, cuando tenía 12 años, en que me golpeé el dedo meñique de la mano derecha. Se me hinchó mucho, pero lo escondí lo más que pude para que no me llevaran al médico (ya en ese entonces no me simpatizaban). Como el dedo estaba ya poniéndose negruzco, al final tuve que aflojar y me llevaron al médico (con el dolor que iba en aumento, obviamente me era imposible mover el dedo en cuestión). Inmediatamente me mandaron a placas, y las personas encargadas de hacerme la radiografía pretendían agarrarme la mano con sus propias manos. Obviamente no se lo permití!! Estaba convencida de que querían probar de estirarme el dedo. Grité y armé un escándalo hasta que vino una señora muy paciente que, poniéndose los brazos a la espalda para infundirme confianza, y manteniéndose a una distancia respetable de mí, me indicó por señas la posición que yo tenía que intentar adoptar con mi mano para que pudieran sacar la radiografía. Lo hice, y se acabó la historia. ¿Por qué se emperraban los otros en tratar de agarrarme la mano dolorida? Nunca lo entendí.
A los objetos cortopunzantes, les tengo miedo dependiendo de la situación. A la aguja de la enfermera o del dentista, sí le tengo miedo. A los cuchillos de la cocina o a picar cebolla, NO le tengo miedo. A una visita a la manicura, SI. Una vez una manicura descuidada me cortó y me fui redonda al piso (cuando veo sangre me baja la presión y si no hago nada al respecto me desmayo). Desde entonces me arreglo las uñas sola. Tengo el alicate en casa y me recorto las cutículas (cuando es necesario) solita y con mucho cuidado. No confío en nadie más que en mí.
NO le tengo miedo a las maquinitas de afeitar, ni cuando las usan otros, ni de usarlas yo. Puedo depilarme las piernas con una gillete de lo más normal. Hasta incluso, si me corto en el proceso, como me pasó hace poco, me limpio con agua oxigenada, me pongo una curita, de lo más tranquila, y listo.
NO le tengo miedo a mi período menstrual, porque estoy consciente de que no se trata de una lastimadura.
En cambio, no te miro un capítulo de House ni por joda; mucho menos un documental de operaciones.
Si me quemo, me corto, o tengo cualquier otro problema, trato de resolverlo sola. Que nadie se le acerque a mi lastimadura porque entonces me van a conocer. Me vuelvo feroz; peleo con uñas y dientes hasta hacer retroceder a la persona que sólo tenía la buena intención de ayudarme.
Por el contrario, si estoy trabajando en la cocina y me corto, y veo que sangro, si está mi novio salgo volando a buscarlo para que me cure y me vende él, así yo no veo la sangre, por las dudas me desmaye. Si no está él y en cambio está mi mamá, me las arreglo sola tratando de no ponerme nerviosa. Sólo a él le tengo un poco más de confianza en ese sentido, y sólo para algunas cosas. (Esto es en parte porque mi mamá suele hacer un escándalo por la más pequeña cosa que le pase a su hijita =P). Si es una herida mayor o un golpe que me duele, no dejo que nadie se acerque.
Cuando escucho conversaciones de personas que cuentan de una herida que tuvieron, o mujeres contando sobre un parto, me da mucha impresión. Como un reflejo, doblo los codos y las rodillas, me encojo en la silla, y las piernas me tiemblan. Les pido que cambien de tema, pero se enojan diciéndome que "no están hablando de nada malo" y que "no puedo ser tan (inserte adjetivo equivalente a maricona o un eufemismo que lo reemplace)".
Y esto me lleva al tema del post. No les conté todo esto para que me compadezcan o para que me manden a buscar ayuda. Ya sé que tendría que hacer terapia o algo al respecto!
Les conté esto para protestar, de alguna forma, contra la incomprensión que encuentro muchas veces con respecto al tema. Ya no me acuerdo las veces que se me habrán reído en la cara por causa de tenerle miedo a lo que le tengo miedo.
Voy al laboratorio a sacarme sangre y le explico a la enfermera, con timidez pero con naturalidad, que le tengo fobia a la sangre, así que para evitar que me baje la presión, mientras que ella esté trabajando con mi brazo yo voy a mirar para otro lado. Que si es tan gentil, me avise para tomar aire, retener y largar, como una vez me hicieron hacer y me dio grandes resultados. Ella me dice: "Daaaaale, hay cosas más importantes a las cuales tenerles fobia". Como si yo pudiera elegir a qué cosas tenerles miedo y a cuáles no. ¿No se te ocurre que si yo pudiera elegir, no le tendría miedo desmedido a nada? Creo que si una fobia es un miedo irracional, es precisamente porque sabés que no tiene fundamento, pero no podés controlarlo. Calculo que en eso se basan todas.
Una vuelta cuando estaba en el hospital acompañando a mi tía que estaba internada, entró el médico a sacarle sangre. Apurada por salir de ahí (el tipo ya estaba sacando la aguja), le avisé a mi tía que me iba y salí de la habitación. El médico hizo alguna especie de broma al respecto, que no me resultó nada graciosa. El tipo es médico, ¿y no está consciente de la existencia de dichas fobias? ¿No estudiaste Psicología o algo relacionado con el tema, cuando estabas en la Facultad de Medicina? ¿Por qué reírte de mí y hacerme sentir mal?
Esa es otra cosa que me molesta: esta fobia en particular es vista como una pelotudez por el común de la gente. Los que no la sufren, obvio. Existen otras fobias que son mucho más "respetadas" por así decirlo, probablemente porque se habla más de ellas, entonces la gente está más al tanto de lo que sufren quienes las padecen, y no lo ven como motivo de risa. Si yo dijera "tengo claustrofobia", la gente pondría cara de seria y trataría de hacerme la vida más sencilla, de no agravar mi problema, o por lo menos, de no tratar el tema con ligereza y menos burlarse. Ahora, como digo que le tengo fobia a la sangre, eso ya les causa gracia. Ah, esta es la boluda que se desmaya cuando ve sangre. Mariquita debe ser lo menos que se les cruza por la cabeza. Piensan que es algo que tenés que ponerte las pilas y sacártelo de encima así como así, sin ayuda profesional ni nada, simplemente dejándote de joder con esas cosas. Una vez más la ignorancia genera la incomprensión.
Les puedo asegurar que esto me limita en bastantes cosas. Me jode y mucho el tener esta fobia. Paso años enteros sin hacerme un chequeo médico, por no ir a sacarme sangre. Si no me curo, es muy probable que nunca pueda tener hijos. No me veo afrontando un embarazo y menos un parto, cuando la sola mención del mismo me hace estremecer de impresión. Me conozco. Sé lo que me da impresión y lo que no, y sé que no lo podría enfrentar si cuando llegue el momento indicado, yo sigo en la misma condición que ahora. Considerando esto, a ustedes les parece que si fuese tan fácil, si fuese una cuestión de "dejarse de joder", yo no me habría sacado esta mierda de encima? ¡Piénsenlo! ¿Tan tonta puedo ser, para vivir así por puro gusto? La verdad, no creo.
Escribí este mamotrete para que la próxima vez que sepan de alguien que tiene una fobia parecida a la mía (o cualquier otra, para el caso), lo piensen dos veces antes de hacer un comentario burlón. Les aseguro por experiencia que esas actitudes empeoran el problema de la persona, ya que a la fobia en sí misma se le suma el miedo a la vergüenza y a la incomprensión.
a mi me suele bajar la presión, no lo considero como un miedo, pero me baja la presión. el otro día fui a sacarme sangre y le dije a la srita que en las últimas veces me había desmayado. Me dijo "bueno, mirá para otro lado y pensá en algo lindo" ... desde ese momento, no me desmayé mas! por lo menos eso me funcionó :)
ResponderEliminary digamos q ... he aprendido a sobrevivir sobre mi miedo a las alturas y a las chispas, lo cual suena pelotudo a diferencia del miedo a la sangre.
No, no es pelotudo, sólo que por ahí te jode menos que a mí lo de la sangre. A mí eso de mirar para otro lado a veces me sirve, a veces no...por lo general me siento demasiado mal y muy nerviosa ya de antemano...:(
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